Cabellos del Mundo. Parte 7: Cuidado capilar al estilo del Ártico y la Antártida

Cabellos del Mundo. Parte 7: Cuidado capilar al estilo del Ártico y la Antártida

¿Los inuit y los sami se cuidan bien el cabello, o mejor dicho lo tratan... fríamente? Insoportables y bajas temperaturas, heladas y nieves eternas, largos días y noches polares... ¿cabe siquiera pensar en el cuidado capilar en la región Ártica? Sucede que el territorio de las nieves perpetuas alberga también un tesoro de sustancias sumamente valiosas, tanto para la salud como para la belleza. ¡Descubra el cuidado capilar sacado directamente de un iglú ártico!

EL CABELLO EN DIFERENTES RINCONES DEL MUNDO PARTE: 7 - Cuidado capilar en la Antártida y el Ártico

¿Qué se puede aprender de las mujeres que viven en la Antártida y en el Ártico? 

CUIDADO CAPILAR - EL ÁRTICO

El Ártico corresponde a una región polar que ocupa el punto más septentrional de la Tierra: el círculo polar norte. Predomina el permafrost, hielo subterráneo permanentemente congelado. Sus nativos aprendieron a vivir sobre un "glaciar a la deriva", y sus mujeres cuidan su belleza y su cabello con tanta intensidad como los habitantes de otros rincones del mundo. Simplemente, sus procedimientos de belleza son muy prácticos y en muchos casos se ven forzados por las malas condiciones climáticas. Las grasas (animales y extraídas de plantas) que usan protegen el cabello de las heladas y lo limpian en profundidad.

En la región del Ártico prolifera la vida: hay numerosas zonas en las que predomina una fauna y flora abundantes gracias a los bosques boreales, los extensos parajes del Ártico presentan una tundra cubierta de vegetación y, en muchas ocasiones, es posible hallar varios musgos y líquenes. Se sabe que gran parte de estas plantas son importantes para el cuidado capilar. En caso de que se decida a adquirir cosméticos "árticos", averigüe si en su composición aparecen los beneficios polares:

  • musgo irlandés, también llamado Chondrus crispus. Se trata de una preciada fuente de yodo, calcio, bromo, selenio, hierro y un grupo de vitaminas A, D, E y K. Además, posee carragenina, que permite suavizar óptimamente el cabello. Gracias a sus propiedades protectoras, el musgo de Irlanda aporta hidratación y acondiciona el cabello. Se le suele llamar "silicona natural" ya que, al utilizarse en acondicionadores y champús, intensifica el brillo del cabello, combate el frizz y hace que las hebras sean más fáciles de peinar.
  • algas - las que se recogen en las regiones del Círculo Polar Ártico resultan ser las más limpias, puras y libres de sustancias químicas o toxinas. Las algas se emplean en el tratamiento de infecciones cutáneas, además de nutrir y regenerar el cabello. En efecto, las algas cuentan con un gran número de minerales y vitaminas capaces no sólo de mejorar las estructuras capilares, sino también de reforzar las paredes de los vasos sanguíneos y favorecer la microcirculación subcutánea. En consecuencia, constituyen un remedio por excelencia para los bulbos debilitados y los cabellos que se caen o no quieren crecer. Además, las algas equilibran el trabajo de las glándulas sebáceas de la piel, por lo que son eficaces en el cuidado del cabello graso. Este complejo de algas árticas de Nunavik es especialmente apreciado en el sector de la cosmética.
  • agua ártica (agua glacial) - pertenece a las aguas de manantial más limpias del mundo. [El agua en el cuidado capilar] tiene una función clave y frecuentemente es junto con los champús, las lociones para el cuero cabelludo o los hidrolatos capilares uno de los componentes principales. La fuente natural del agua del Ártico proviene de las regiones glaciares, es decir, no contiene nitritos. Ha sido filtrada de forma natural desde hace milenios, y sus virtudes cosméticas son inestimables. Sin contaminar, es rica mineralmente, completamente segura y respetuosa con la piel y se incorpora sin problemas a champús y acondicionadores. Es más, se puede aprovechar como enjuague capilar (acompañando a infusiones de hierbas selectas) o como base de arcillas minerales para el cabello. Cabe recordar también que el agua ártica cuenta con la misma estructura que el agua presente en nuestro cuerpo, esto es, la que se encuentra en los tejidos y las células. Gracias a esta biocompatibilidad, se consigue una hidratación precisa y la penetración de otras sustancias activas en el cabello y la piel.
  • cornejo negro (Empetrum nigrum) - está voluntariamente incluido en la dieta de los inuit y los sami. Parece que posee virtudes curativas, ayuda a la digestión, actúa como rejuvenecedor y retrasa el proceso de envejecimiento, puesto que impide la acción de las enzimas elastasa y colagenasa. Por otra parte, fortifica los capilares y aumenta la elasticidad de la piel y el cabello. La corneja negra se incorporó pronto a cremas, mascarillas y acondicionadores creados para el cuidado del cabello maduro.
  • hierba de fuego (Chamaenerion angustifolium) - es originaria de todas las zonas templadas del hemisferio norte, incluido gran parte de los bosques boreales, aunque su máximo "uso" se ha documentado en Alaska. La miel que se extrae de la hierba de fuego, aparte de servir como sustituto dulce del azúcar (helados, dulces, jarabes, mermeladas), resulta ser un magnífico cosmético empleado por las mujeres de Alaska no sólo para cocinar, sino también para fines estéticos (cuidado capilar y corporal). Se aprecian las mascarillas y envolturas elaboradas con esta planta debido a que refuerzan la elasticidad del cabello, lo cuidan de la deshidratación y le suministran vitamina A y C. La hierba de fuego procedente de las regiones árticas se cultiva en el medio ambiente más puro y no contaminado, razón por la cual su contenido en vitaminas y propiedades cosméticas es el más elevado.
  • polisacáridos marinos - en especial el quitosano, polisacárido extraído de las conchas de los moluscos, presenta grandes virtudes hidratantes - fomenta el equilibrio hidrolipídico, reúne distintas moléculas de agua a la vez y, por si fuera poco, resulta ser una fuente de valiosos minerales y proteínas ( material de construcción del cabello) que mejoran la estructura interna del cabello y regeneran las hebras en sus capas más profundas.
  • ácidos grasos omega-3 - se trata posiblemente de otro de los ingredientes fundamentales y más apreciados en la dieta de los habitantes del círculo polar. El pueblo inuit y el pueblo sami consumen estos ácidos grasos con sus comidas diarias y los emplean en menor medida en el cabello, pero gracias a ellos las mujeres pueden presumir de tener un cabello grueso y bonito. En efecto, las temperaturas sumamente bajas no suponen una amenaza para sus hebras. Encontramos ácidos grasos en los aceites naturales (su máxima concentración se da en los aceites para cabellos de alta porosidad, concretamente en el aceite de comino negro, aceite de linaza, aceite de girasol, aceite de semilla de algodón, [aceite de onagra]). Naturalmente, el pueblo inuit consigue ácidos grasos buenos de forma algo diferente, que es comiendo pescado graso y consumiendo aceite de pescado.
  • musgo de islandia (Cetraria islandica) su extracto posee un raro y muy valioso ácido úsnico, capaz de proteger el cabello de las agresiones externas, tanto mecánicas como químicas. El musgo de Islandia posee virtudes hidratantes y nutritivas, de ahí que sea un ingrediente habitual de champús y acondicionadores responsables de regenerar y fortalecer el cabello. 

CUIDADO CAPILAR ANTÁRTICO

Aunque estén situados en dos polos extremos, pudiera parecer que el Ártico y el Antártico son exactamente lo mismo: nieve, hielo, permafrost y frío extremo. Más equivocado imposible. A diferencia del hielo que flota a la deriva en el Ártico, la Antártida es un continente. De ahí que la fauna y la flora de esta parte del mundo parezcan ligeramente diferentes. ¿Hay sustancias valiosas para el cabello que se consigan en el "continente blanco"? ¡Desde luego que sí! De las regiones de la Antártida sólo se obtienen dos ingredientes cosméticos fundamentales, pero con un destacado efecto sobre el cabello.

  • algas - se trata de una de las sustancias más valoradas en el sector de la cosmética. Gracias a que los microelementos que se derivan de ellas se presentan en forma de biocomplejos de fácil digestión, penetran de manera eficaz en la capa lipídica de la epidermis, por lo que su uso en el cuidado de la piel y el cabello es muy amplio. Asimismo, su composición se parece a la del plasma celular del cuerpo humano, razón por la cual las algas son un excelente agente cosmético. Las fracciones aisladas de sus partículas activas son magníficas para el cuidado capilar y del cuero cabelludo: anulan la seborrea intensa, calman la inflamación, proporcionan microelementos, nutren el cabello y retrasan los procesos de envejecimiento.
  • liquen - el ácido úsnico anteriormente mencionado resulta ser un valioso ingrediente de los líquenes, los cuales son puros y están repletos de principios activos. Sucede que los metabolitos secundarios procedentes de los líquenes poseen diversas propiedades tanto curativas como de conservación. Si se añaden a champús y acondicionadores, sirven para tratar la caspa y las alteraciones fúngicas y limpian en profundidad el cuero cabelludo. El liquen destaca también por una elevada concentración de ácido liquenoesteárico, que posee propiedades antisépticas, preserva el cabello de los daños, proporciona cualidades antibacterianas, equilibra el exceso de secreción sebácea y favorece el estado del cabello maltratado.

Siéntase libre de compartir su opinión sobre el artículo con nosotros.


Comentarios: #0


Agregue su comentario. Será publicado una vez que sea aprobado por el moderador.
Política de privacidad

Nuestra página web hace uso de cookies propias y de terceros para el uso de herramientas externas. En caso de que el usuario no dé su consentimiento, solo se emplearán las cookies esenciales. El usuario puede cambiar la configuración en su navegador en cualquier momento. ¿Da su consentimiento para el uso de todas las cookies?

Política de privacidad